El aspecto estético de las mamas tras un desarrollo insuficiente o tras un embarazo se puede mejorar mediante la implantación de unas prótesis mamarias por detrás de la glándula existente.
El implante mamario se puede colocar detrás del músculo pectoral mayor o una situación subfasial.
Normalmente la incisión de abordaje para implantar la prótesis está situada en la axila, región periareolar o surco submamario dependiendo del caso concreto.
La prótesis que se utiliza es de silicona con superficie rellena de gel cohesivo, bien redonda o anatómica.
Los resultados son naturales, armónicos y duraderos en el tiempo.
La demanda de terapias no invasivas está siendo la mayor tendencia en la medicina estética de la actualidad.
Las investigaciones más recientes demuestran que muchas mujeres rechazan un aumento de pecho debido en su mayor parte al miedo al quirófano.
Así, a muchas de ellas les gustaría aumentar el volumen mamario pero no pueden ni quieren, vencer su miedo a una anestesia general.
El reto de este siglo en el campo de la cirugía estética es descubrir nuevos tratamientos que además de dar excelentes resultados simplifiquen de alguna manera los métodos tradicionales haciéndolos menos invasivos. En la actualidad, surge dentro del campo de la medicina estética un procedimiento que innova y simplifica las técnicas que se habían utilizado hasta ahora en el ámbito del remodelado del contorno corporal. Dicho procedimiento se basa en la aplicación de un gel que recibe el nombre de Macrolane.
Macrolane es un gel de ácido hialurónico de origen no animal diseñado para el remodelado del contorno corporal. Este gel ha sido patentado por Q Med y se basa en la misma tecnología que Restylane, el relleno facial líder del mercado mundial. A diferencia de este último, el gel Macrolane está indicado para su uso en el cuerpo con el fin de modelarlo. El gel Macrolane se trata de un producto más denso, un gel que no se dispersa y que permanece durante más tiempo en la zona de aplicación. Este tipo de ácido hialurónico se fabrica de manera biotecnológica, modificándolo de forma mínima-tan sólo un 1%- con el fin de darle una forma física más consistente y prolongar su tiempo de permanencia en el cuerpo. De esta forma se obtiene un producto innovador perfectamente indicado para la restauración volumétrica de las diferentes partes del cuerpo.
Pecho. Esta nueva técnica se utiliza con excelentes resultados en casos de aumento mamario (60 a 100 gramos por pecho), y para correcciones de cualquier tipo de irregularidad en alguno de los senos. El gel se introduce por medio de una inyección aplicada entre la piel y los músculos, la cual modifica el volumen y la forma del pecho de forma muy natural y acorde con la propia fisonomía del paciente.
La mama grande y caída se puede mejorar mediante reducción y remodelamiento de las mismas, colocando la areola- pezón en su posición correcta.
Existen diferentes técnicas, pero en general son necesarias una incisión alrededor de la areola y una vertical.
Los resultados son muy satisfactorios mejorando el aspecto estético de las mamas y el aspecto funcional de la columna.
La mastopexia pretende restituir las mamas a su posición originaria, remodelando su laxitud y flacidez de los tejidos.
Se asciende el complejo areola pezón con una incisión alrededor de la areola y una vertical.
Los resultados son muy satisfactorios y duraderos en el tiempo.
Los casos de asimetría suelen ser frecuentes en el caso de pacientes con mamas tuberosas y su tratamiento, normalmente, exige implantar una prótesis, retirar el exceso de piel alrededor de la areola y realizar una plastia glandular mamaria.
Determinamos el grado de simetría, así como la solución a la misma, en algunos casos mediante prótesis de diferente volumen o una reducción asimétrica del tamaño.
La reconstrucción de la mama tras su extirpación por cáncer de mama u otras enfermedades uno de los procedimientos quirúrgicos actuales dentro de la cirugía plástica más gratificantes para el paciente.
El desarrollo de nuevas técnicas y materiales médicos posibilitan al cirujano plástico crear una mama similar en forma, textura y características a la mama no operada.
El pezón umbilicado es un problema que padecen muchas mujeres y que consiste en una inversión del pezón hacia dentro de la mama, puede ser temporal o definitivo, y ocasiona irritaciones, dolor, infecciones de repetición o simplemente un malestar estético.
Afortunadamente el pezón umbilicado tiene solución quirúrgica, consistente en una intervención que se realiza bajo anestesia local y de forma ambulatoria y que a través de una pequeña incisión justo en la base del pezón se libera la raíz de éste volviendo de forma definitiva a su posición natural.