Este sistema de depilación tiene como arma fundamental el láser, que emite una luz de una sola longitud de onda y puede ser muy selectivo en cuanto a la diana que va a absorber. Esta longitud es absorbida por la melanina del pelo, encargada de la coloración del mismo, mientras que no es absorbida por el agua que se encuentra en la piel. Esto permite quemar el folículo y la matriz que contiene el pelo sin dañar la piel.
La depilación láser es un método permanente pero no definitivo. Aunque es poco probable que el pelo vuelva a crecer, no se puede asegurar científicamente.
Aunque en principio no es una depilación dolorosa, pueden surgir molestias en los casos de vellosidad severa, por lo que se aplica una crema anestésica antes del tratamiento. La depilación con láser se ha convertido en la gran aliada de las personas que sufren hirsutismo, trastornos que provocan el aumento del vello o foliculitis de repetición en zonas delicadas como las ingles y las axilas.
La duración y la eficacia del tratamiento dependen de la zona en la que se interviene. En las ingles se destruye el 90 por ciento del vello en unas cuatro sesiones. En la cara el proceso es más lento y son necesarias entre 6 y 8 sesiones en los casos de fototipo mediterráneo: pelo negro y piel blanca.
La Melanina
Para que la depilación láser funcione es imprescindible la presencia de melanina, por ello el pelo rubio o pelirrojo necesita más sesiones. El vello cano normalmente no se trata, así como el de las personas con un fototipo muy alto (raza negra), ya que el láser puede quemar su piel.
El láser de alejandrita, es en la actualidad uno de los sistemas mejor reconocidos y valorados del mercado por su gran efectividad y seguridad en los tratamientos. Actúa directamente sobre el folículo del pelo, destruyéndolo mediante el calentamiento del mismo. Este equipo también cuenta con Sistema de Refrigeración para una perfecta protección de la dermis durante el tratamiento.
Emite un haz de luz que detecta el color negro u oscuro del pelo, atraviesa la piel sin dañarla en absoluto, encuentra el folículo piloso y lo destruye. Dependiendo del tipo de pelo, la zona a tratar y el fototipo de piel, cada paciente necesita un número determinado de sesiones.
¿Es definitivo?
No, hoy en día no existe método alguno que elimine el vello para siempre. Pero sí puedes llegar a tener que hacerte sólo una sesión al año.
Esto es así porque de este folículo piloso que hemos destruido no vuelve a salir pelo nunca más, pero si de otros nuevos que hormonalmente se generan. Siendo el ritmo de regeneración cada vez más lento y con menor fuerza.
¿Cuantas sesiones necesito?
El número de sesiones dependerá de:
- El tipo de vello.
- El tipo de piel.
- El sistema hormonal.
¿Puede ser perjudicial para mi salud?
En absoluto, siempre que se tengan en cuenta tres factores: