La técnica consiste en colocar debajo de la piel un coctel de vitaminas antioxidantes, minerales, oligoelementos y acido hialurónico, mediante pequeñas microinyecciones.
Lo debe de realizar un médico estético. Las sustancias se introducen mediante pequeñas agujas de forma manual y rápida, evitando el dolor y repasando todo el rostro.
Los resultados son espectaculares. La piel recobra frescura, tersura y resplandor. Primero se realizan 4 sesiones y luego conviene un mantenimiento de una cada seis meses.